Archive for the ‘Innovación’ Category

Aquelarre chachachá
21/06/2010

Esta semana Barcelona ha sido el contenedor de varios acontecimientos dignos de la atención de este humilde blog. Por orden cronológico el primero de ellos fue el Hit Barcelona. Un congreso centrado en la innovación, y dirigido a emprendedores, que se celebró en el Palacio de Congresos de la Fira de Barcelona, donde entre otras muchas personalidades relevantes del empresariado global, fueron invitados Bradley Horowitz, Vicepresidente de Google, y Richard Florida, doctorado de la universidad de Columbia, y experto en geografía y crecimiento económico.

Asistí a la ponencia de Florida utilizando métodos poco lícitos. Si pagar los 170 euros del Primavera Sound duele, pagar 650 machacantes para entrar en el Hit era absolutamente inasumible para la economía de un joven emprendedor autónomo como yo. Pero valió la pena arriesgarse a ser expulsado por polizón, y escuchar a Richard Florida, uno de esos gurús que, pese a serlo, esgrimen un discurso propio, argumentado e inspirador, lejos de vacíos sofismos fundamentados en la forma y no en el fondo.

Las teorías de Florida son el fruto de años de investigación, pero a grandes rasgos apuntan a que el crecimiento económico se basa en la capacidad de innovar, que para innovar hay que ser creativo, y que para ser creativo hace falta estar rodeado de gente con talento. Así pues, Florida ve las ciudades como contenedores de profesionales que interaccionan entres sí para devenir más lucidos y productivos. Pero la verdadera revolución del profesor Florida se sustenta en las estrategias que propone a las ciudades para que estas se conviertan en polos de atracción de capital humano talentoso, entre las que, conceptos como la tolerancia y la construcción de espacios para la vida comunitaria, son la madre de los huevos de la pasta, quizá no a corto pero sí a medio plazo. Su Gay Index para calcular la revalorización del suelo inmobiliario urbano es todo un desafío filosófico contra el conservadurismo imperante en la clase patronal. Pero casi lo es más su encarnizada defensa de las bohemias urbanas como grupos generadores de riqueza cultural en las ciudades que quieran ejercer un efecto llamada sobre los talentos creativos.

Como no, Richard Florida también habló de la crisis, afirmando que el abismo en el que estamos inmersos está mucho más emparentado con un cambio de modelo económico como el de 1870 que con la crack del 29. Con esta afirmación Florida legitima sus teorías en las que defiende que, superados los modelos de crecimiento agrícola e industrial, hay que avanzar hacia un nuevo paradigma basado en la información y la pericia con la que esta es asimilada, recombinada por la clase creativa, como única vía para que el dinero vuelva a fluir.

A estas alturas del post, los impertérritos lectores que continúen leyendo se estarán preguntando que vinculación tiene todo lo dicho con el mundo de la música, condición sine qua non de Subir a Tender. Pues bien, durante el transcurso de la conferencia, Richard Florida habló de sus estudios sobre la creatividad que le han llevado a entrevistar a músicos de la escena independiente como Jack White de los White Stripes. En su conversación con el cantante y guitarrista que popularizo el brillante pero desgastado hit Seven Nations Army, Florida le pregunto como consiguen los músicos llegar a niveles de creatividad de alto valor añadido. Jack White le contestó que a parte de la imprevisible visita de las musas, que como muy bien dijo Picasso, mejor que le pillen a uno trabajando, es indispensable la existencia de una escena musical en la ciudad de origen. Una escena musical es un ecosistema rico en diversidad de unicidades creativas que conviven en comunidad y se retroinfluencián unas a otras aumentando así su valía. Las buenas bandas están formadas por los individuos más creativos de la escena, quienes unen sus talentos en un único proyecto común.

Así pues, como en el caso de las escenas musicales, también hay que crear escenas empresariales si se quiere fomentar los valores de la creatividad y la productividad. Silicon Valley es una auténtica “escena” de innovación tecnológica. Allí los empleados de Google, Intel, Apple, Adobe, Electronic Arts, y Yahoo, se encuentran en la hora de la comida, pasean con sus familias por los mismos parques, y como buenos vecinos se dejan la sal, o un huevo para hacer una tortilla cuando tienen la nevera vacía.

El 22@, en Barcelona, todavía no ha llegado a esos niveles de excelencia. Muchos pensarán que es por su relativa falta de sedes de grandes multinacionales, pero si hacemos caso a Richard Florida la creatividad no está en los nombres de las empresas, sino en su capital humano, y en como este se relaciona entre sí, laboral y extralaboralmente.

La idea de la comunidad de talentos creativos como motor de la innovación  no solo se halla en las oficinas, los despachos, o las salas de reuniones, sino que se encuentra en los espacios de ocio, como bares, museos, salas de conciertos, parques y calles. La clave de la pasta, señores, está en el ocio.

Sín un ocio de calidad no se puede atraer a talentos de calidad, ni conseguir que estos interaccionen y crezcan con el roce. Es en ese punto en el que la miopía institucional de la ciudad de Barcelona está haciendo perder fuelle a la ciudad en favor de posiciones conservadoras que quieren convertirla en un suburbio para familias que consuman en sus casa Sálvame DeLux, sín miedo a que ninguna molestia acústica o ambiental les haga perder el complejo hilo argumental de la vida y milagros de La Pantoja.

Por suerte en Barcelona hay eventos como el Sónar. Una islote de libertad,  innovación artística, y riqueza cultural y humana, en una ciudad que se marchita bajo las pancartas de Volem un barri digne.

Ni que a muchos les sorprenda, la Creative Class de la que habla Richard Florida, está siendo ahuyentada a manguerazo limpio de las plazas y calles de la Ciudad Condal.

Sónar debería ser todo el año. Entonces ahogaríamos los llantos de la crisis bajo el sonido de la innovación, la cultura, y el bombo y caja.

Saca a pasear el pajarito!
09/06/2010

Como hace algún tiempo que no escribo nada, me gustaría reaparecer en el blog con algo gordo, y creo que lo he encontrado.

Se trata del nuevo videoclip de Ratatat un dúo de Brooklyn que ayer publicó su cuarto trabajo discográfico titulado LP4, en un derroche de creatividad sin precedentes.

La banda de la costa este es famosa por su perfil arty-farty, pero ligeramente apartado de pitchforkismo militante. Pese a eso, su música instrumental down tempo, de reminiscencias hip-hop, pero con grandes concesiones al barroquismo melódico, les a valido para convertirse en una de las bandas legitimadas por el establishment artístico para inaugurar exposiciones y todo tipo de eventos cool en museos de primera fila.

Pues bien, quizás los chicos de Brooklyn no se han estrujado mucho las meninges en el título del disco, pero sí en la brillante promoción viral de uno de los videoclips del mismo.

Ratatat se han caracterizado por general mucho material audiovisual de soporte para sus canciones. Ese tipo de piezas que solemos llamar videoclips, y que se encuentran a medio camino entre el arte innovador y de vanguardia asrtistico-creativa, y el anuncio promocional al uso.

Para hacerlo sin tener que gastar cantidades ingentes de presupuesto en carísimos rodajes de guiones sorprendentes y estilismos barrocos, el dúo ha tendido a elegir la inescrutable senda del Do It Yourself, remezclando imágenes de películas y montándolas siguiendo el ritmo de la música. Todo un ejercicio que si bien da la impresión que cutréa un poco durante los primeros momentos del visionado, luego se nos antoja como una de las propuestas mas cool y relevantes del mundo de las canciones acompañadas de imágenes en movimiento.

Pero para el videoclip del single de lanzamiento de Lp4 Ratatat han rizado el rizo. En él nos presentan a su blanquísima cacatúa, desplegando frente a cámara todo un soliloquio de las mejores posturas, guiños, y gestualidades del repertorio cacatúido, en un hilarante plano secuencia.

[Youtube http://www.youtube.com/watch?v=RYpqE0_VpWA&feature=related%5D

Los primeros expertos aplaudieron el riesgo del experimento, ensalzando las virtudes minimalistas de la pieza, y lanzando proclamas que defendían la iniciativa como una manera de luchar e ironizar sobre las tendencias ultra barrocas de la mayoría de videoclips de la actualidad.

Algunos incluso apostaron por él como mejor videoclip del 2010, por su riesgo y rotura de los moldes y las normas del formato, y abanderaron consignas para que la MTV lo introducirá como uno de los videoclips de máxima rotación de su parrilla.

Pero a nadie se le ocurrió fijarse en el verde y plano fondo que lucía detrás del ave albina. Ninguno de esos sesudos teóricos del arte de vanguardia cayeron en la cuenta que ese fondo no era, ni más ni menos, que un chroma. Y justamente en ese hecho se encontraba la mayor brillantez conceptual de la pieza.

La idea de Ratatat es que cada cual pueda customizar la pieza incrustando en dicho fondo el video de una fiesta loca, una barbacoa en familia, o una bajada en bobsleigh, siempre manteniendo a la cacatúa en primer plano.

Así pues, el videoclip de Ratatat es una obra abierta, al más puro estilo de Umberto Eco, que està esperando que el voluntarioso y mega-participativo usuario de Internet la tunée y personalice a su gusto con facilidad, generando así una sinergia entre pieza y público sin precedentes. El potencial viral de esos remixes audiovisuales puede generar todo un ejercito de user generated contents que circulen sin freno por la red, atrapando el ojo del curioso, y sobretodo, gravando a fuego el nombre de Ratatat en las retinas de los ávidos cazadores de originalidad.

Para poner la guinda del pastel a semejante idea, los de Brooklyn han titulado la iniciativa como Let yor bird eat its brake, que bien podría ser trasladado al idioma de Cervantes como Saca a pasear el pajarito, en una traducción no literal.

Alguien recuerda el fenómeno de los enanitos de Amelie? Pues esta es todavía mas gorda!

Quieres ser mi amigo en Spotify?
27/04/2010

Sportify acaba de entrar en el maravilloso mundo de las redes sociales, en su último y más jugoso update desde su lanzamiento allá por el 2008.

En estos dos años, una eternidad para el entorno Internet, Spotify ha cosechado una legión de adeptos, muchos de ellos casi tan evangelizadores como los misioneros de apple. Y es que la idea de que casi toda la música que puedes imaginar esté guardada en una base de datos en la ciber nube puede parecer tan utópica para los que están off como práctica para los que están on.

Millones de canciones a tu disposición que puedes escuchar con solo hacer un click y tragarte un anuncio cada tres temas, o si eres de los que ya están habituado a pagar por Internet puedes hacerte una cuenta Premium y matar a los anuncios de un balazo certero.

Pero imaginemos un mundo en que cada uno de nosotros tuviese acceso a toda la música del planeta. El angustioso abismo de tener que elegir que escuchamos se convertiría en el verdadero problema. Puede que para los que vivimos los tiempos de piratear de la radio con un casete, de tener rebobinar las cintas con un lápiz, o de ir a la sección de discos del  Corte Inglés con intenciones poco lícitas, el acceso ilimitado y pseudo gratuito a toda la música del mundo parezca una bendición de los dioses. Pero tras el subidón de entrar con mucha hambre en el buffet libre de la música viene el bajón de darnos cuenta  que no podemos comérnosla toda. Ante el abismo de la sobre información necesitaremos de alguien que nos ayude a filtrarla de acuerdo con nuestras necesidades, gustos y preferencias, y esa figura es la de nuestros amigos, o cualquier curator de quyo criterio nos fiemos.

La gente de Spotify han pensado en eso y han decidido entrar en el mundo de las redes sociales asociados ni más ni menos que con Facebook. Gracias a esta funcionalidad podremos entrar en los perfiles de nuestros conocidos y ver su top ten musical, sus escuchas recientes o sus discos favoritos y nunca más nos sentaremos frente a la pantalla sin saber que música se va a combertir en la banda sonora de nuestro día. La implementación de esta nueva red social integrada será paulatina y se ira activando en las cuentas de todos los usuarios de forma gradual.

Gracias al Mp3 la música fue la primera en caer en la era digital. Primero fue  Napster y la piratería, luego el acceso ilimitado, y por último la capacidad de poder filtrar adecuadamente todo ese marasmo de sobre información.

Tarde o temprano todos los demás entornos culturales van acabar siguiendo el mismo camino. Cerrad los ojos e imaginad un mundo con acceso ilimitado a todos los contenidos en formato de audio, texto, o video. Bien pues ahora, cerradlos todavía más fuerte y tratad de visualizar un mundo en el que poder saber cual es la película favorita de Bauman, el último libro que leyó Lady Gaga, o la canción que pone Tim Burton en su equipo de alta fidelidad mientras se toma un gin tónic. Abrid los ojos y dejad de soñar porque en un par de años puede que escuchemos, leamos y miremos lo que nos de literalmente la gana.

Marketing loves music
30/03/2010

Hace pocos días que Diesel ha lanzado un nuevo catálogo online en el que muestra su colección primavera verano. Evidentemente el catálogo integra la opción de compra a través de la red. El hecho sería poco noticiable sino fuese por la innovación de la marca italiana a la hora de concebir su formato. En vez de un slide de fotografías, o un editorial de moda más o menos camuflado, la marca italiana ha apostado por integrar la presentación de su ropa en un videoclip donde aparecen diferentes personajes vistiendo las distintas prendas de la colección, y que permite la interacción del usuario. Además de escuchar y ver lo que en él ocurre el internauta pude arrastrar el puntero de su ratón sobre los protagonistas del video, entonces la escena se congela, y aparece la descripción detallada de pantalon, camiseta, o accesorio de turno.

El tema escogido es A hundred lovers, una canción original de un artista novel, que salta a la palestra de la mano de una maniobra de marketing.

Si el formato ya es ganador de por sí, el contenido también es altamente analizable.

La canción del videoclip ha sido compuesta por Josep Xortó, un músico de Sant Boi, a quien tengo el placer de conocer personalmente, quien tras probar suerte en distintas bandas locales decidió ir a Londres, un ciudad trampolín donde asegurarse que si se tiene la fortuna de pegar el salto, este será sustancialmente más alto que si se hace desde Barcelona.

Josep, propone un tema ligero, sencillo y amable, tanto en la composición como en las texturas, a años luz de el barroquismo imperante en el actual mundo de la creación musical, en particular, y artística en general. Una canción a las antípodas de histrionismos lady-gagianos, y más o menos emparentada con las corrientes neominimalistas encabezadas por The Xx.

El toque de sobriedad british del tema casa con la línea de la colección que Diesel nos presenta, mucho más comedida que los excesos a los que las marcas italianas nos tienen acostumbrados.

En cuanto a dirección de arte, la apropiación vuelve a ser el motor inspiracional de los creativos de hoy en día, que más que crear reinterpretan. Fenómeno 100% legítimo y legitimado en tiempos de hibridación, mezcla, collage, y pastiche. Usando el término debidamente positivado, el videoclip es un “homenage” a una escena de la película Bande à part de Jean-Luc Godard.

En resumen. Hay que decir que la apuesta es razonablemente original e integra de forma respetuosa y coherente música y marketing. Con ella Diesel presenta su catalogo de forma innovadora y diferenciada, el músico gana cobertura, y si suena la flauta y la canción gusta, la marca gana relevancia. Una relación win-win entre artista y marca, que solo requiere un cierto esfuerzo en intentar generar propuestas bien planificadas, distintas y sorprendentes. Un bien para Diesel, y un excelente para Josep Xortó, quien seguro que con el video cosechará muchísimos más de cien amantes.

Cuelgo aquí el videoclip en crudo, pero recomiendo encarecidamente clicar a este enlace a la página de Diesel para poder jugar con el catálogo interactivo.