Quieres ser mi amigo en Spotify?
27/04/2010

Sportify acaba de entrar en el maravilloso mundo de las redes sociales, en su último y más jugoso update desde su lanzamiento allá por el 2008.

En estos dos años, una eternidad para el entorno Internet, Spotify ha cosechado una legión de adeptos, muchos de ellos casi tan evangelizadores como los misioneros de apple. Y es que la idea de que casi toda la música que puedes imaginar esté guardada en una base de datos en la ciber nube puede parecer tan utópica para los que están off como práctica para los que están on.

Millones de canciones a tu disposición que puedes escuchar con solo hacer un click y tragarte un anuncio cada tres temas, o si eres de los que ya están habituado a pagar por Internet puedes hacerte una cuenta Premium y matar a los anuncios de un balazo certero.

Pero imaginemos un mundo en que cada uno de nosotros tuviese acceso a toda la música del planeta. El angustioso abismo de tener que elegir que escuchamos se convertiría en el verdadero problema. Puede que para los que vivimos los tiempos de piratear de la radio con un casete, de tener rebobinar las cintas con un lápiz, o de ir a la sección de discos del  Corte Inglés con intenciones poco lícitas, el acceso ilimitado y pseudo gratuito a toda la música del mundo parezca una bendición de los dioses. Pero tras el subidón de entrar con mucha hambre en el buffet libre de la música viene el bajón de darnos cuenta  que no podemos comérnosla toda. Ante el abismo de la sobre información necesitaremos de alguien que nos ayude a filtrarla de acuerdo con nuestras necesidades, gustos y preferencias, y esa figura es la de nuestros amigos, o cualquier curator de quyo criterio nos fiemos.

La gente de Spotify han pensado en eso y han decidido entrar en el mundo de las redes sociales asociados ni más ni menos que con Facebook. Gracias a esta funcionalidad podremos entrar en los perfiles de nuestros conocidos y ver su top ten musical, sus escuchas recientes o sus discos favoritos y nunca más nos sentaremos frente a la pantalla sin saber que música se va a combertir en la banda sonora de nuestro día. La implementación de esta nueva red social integrada será paulatina y se ira activando en las cuentas de todos los usuarios de forma gradual.

Gracias al Mp3 la música fue la primera en caer en la era digital. Primero fue  Napster y la piratería, luego el acceso ilimitado, y por último la capacidad de poder filtrar adecuadamente todo ese marasmo de sobre información.

Tarde o temprano todos los demás entornos culturales van acabar siguiendo el mismo camino. Cerrad los ojos e imaginad un mundo con acceso ilimitado a todos los contenidos en formato de audio, texto, o video. Bien pues ahora, cerradlos todavía más fuerte y tratad de visualizar un mundo en el que poder saber cual es la película favorita de Bauman, el último libro que leyó Lady Gaga, o la canción que pone Tim Burton en su equipo de alta fidelidad mientras se toma un gin tónic. Abrid los ojos y dejad de soñar porque en un par de años puede que escuchemos, leamos y miremos lo que nos de literalmente la gana.