Next Blog Thing: The xx
09/09/2009

Hoy estrenamos sección como podéis ver en la mini-cabecera que he diseñado yo mismo (via DiY). La he titulado Next Blog Thing y en ella hablaré de todas aquellas bandas que estén de moda en la blogosfera, y es que los blogs de música son proclives al encandilamiento colectivo hacia ciertos grupos a los que encumbran hasta el estrellato. A veces los grupos son buenos y a veces son puro hype. Yo me limitaré a postear sobre ellos en ambos casos. Aquí va el primero.

Se llaman The XX, y la blogosfera les conoció a partir de un primer single llamado Crystalized. El flechazo fue instantáneo… Seda y terciopelo en las voces, dulzura metafísica en las melodías, guitarras escuetas y afiladas a lo New Wave, letras que hablan de sexo, estética rara pero sobria, y para acabar de redondear la perfección de la propuesta: ¡Un tío tocando la caja de ritmos/sampler con los dedos índices! Lo tenían todo y los bloggers se percataron de ello a la primera escucha. Los posts sobre The XX no tardaron en rodar sobre la red como una gran bola de nieve en forma todo tipo de informaciones especulaciones o rumores sobre la banda, o sobre el disco que estaba por llegar.

Y finalmente el disco llegó. Fue publicado hace un par de meses y como era de esperar los bloggers se rindieron a sus pies y hasta Pichfork (los verdaderos gurús del indie) les dedicaron muy buenas críticas.  Ahora The XX se encuentran en ese momento tan dulce en el que todavía no han acariciado la cresta de la ola pero en que tienen la certeza que van a hacerlo en breve.

Pero hypes blogosféricos a parte The XX son muy buenos y tienen muchísimos números de alcanzar un lugar alto en los rankings de lo mejor del 2009. Ahora sólo les falta aprobar la difícil asignatura del directo, y parece que el próximo 9 de Noviembre tendremos la oportunidad de ponerles nota en la sala Razzmatazz.

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La Roux, laca y secador
29/08/2009

La Roux es un dúo inglés de synth pop a la vieja usanza. Su imaginario visual se nutre de la estética 80’s de la forma más descarada posible, hecho que les convierte en los máximos valedores de la macro tendencia nostálgica en el entorno de la musica independiente. Si esa afirmación es más que evidente con solo echar un vistazo al look de su cantante o alguno de sus videoclips hay que decir que esa línea estilística también transciende hacia lo musical. La cantante Elly Jakson aspira a ser una andrógina diva del pop a lo Annie Lennox o David Bowie, formato que salvo contadas excepciones había caído en decadencia frente a la formación de banda clásica en este segmento del mercado musical. En lo que a sonido, composición y arreglos se refiere, la dirección artística sigue el mismo camino con una claridad diáfana. Nos encontramos, pues, ante un producto que combina sus diferentes bazas de una forma sumamente coherente, y que explota un campo semántico de una nitidez quirúrgica.

Con una lista de apropiaciones tan amplia como bien enmarcada podríamos afirmar que la originalidad creativa de La Roux no va mas allá de la selección y mezcla de los referentes. Pero no es así. Hay un punto en el que La Roux ha sido original, y es en el modelo de lanzamiento.

El dúo de Herne Hill saltaron a la palestra en Diciembre de 2008 de la mano de Kitsune, quienes son, sin duda, los más prestigiosos curators de lo cool, en lo que a música underground se refiere. A partir de ese momento, La Roux publicaron tres singles, todos ellos con su respectivo videoclip, mucho antes de editar su primer disco el pasado 29 de Junio. La estrategia surtió efecto y el dúo ya era todo una next big thing antes de la comercialización de su trabajo de debut, encabezando carteles de los principales festivales internacionales de este año como Sonar, Glastombury, Reading, Lollapalooza y siendo portada de NME y otras publicaciones musicales de referencia. Sin duda, toda una revolución para una industria acostumbrada a que sin disco publicado no se existe.

Así pues, el caso LaRoux pone en tela de juicio las estrategias de lanzamiento de bandas, desvinculándolas de la tradicional aparición del LP (disco long play de entre 10 y 12 canciones aproximadamente). ¿O es el LP el que está en crisis como formato? Está claro que la distribución de la música online que nos permite despaquetizar el producto y comprar canciones a granel también tiene mucho que ver en esa crisis pero: ¿Volveremos al modelo de los años cincuenta donde no se lanzaban discos sino singles de un solo tema? ¿Tenía la radio en los 50 el mismo protagonismo en la difusión que el que tiene youtube en la actualidad?

No se a donde nos conducirán esas preguntas, lo que sí sé es que ya podemos ir acostumbrándonos a descubrir nuevos grupos después de ver sus videoclips, y que eso será varios meses antes de que podamos comprar su disco, si es que lo compramos…